Historias volcánicas IV

Cuando el volcán Eyjafjallajokull paralizó Europa con su erupción, me hizo, de algún modo, un favor. De hecho, recibí visita de mi pareja esta misma semana. En una relación a distancia, cada cambio de vuelo, huelgas (ya sabemos que en Francia, son unos especialistas), o incidencias, son muy penosos, porque estamos escasos de tiempo …
En principio, sólo se podía quedar en España pocos días, y tenía que volver a Francia para trabajar. ¡Imposible volver allí! Lo hemos intentado, de verdad: buscar algún vuelo olvidado por las directivas europeas, un autobús para cruzar los Pirineos, un tren, alguien que fuese en coche, porque debía ir allí a trabajar.. Hemos buscado, pero… era muy caro, demasiado complicado, o simplemente imposible. De tal manera que se quedó una semana más en Madrid! Y nos vino muy bien. Agradezco este Eyjafjallajokull, por su erupción, pude pasar más tiempo con mi amorcito, con una perfecta excusa para su jefe ¡además una excusa verdadera!

Anneke